Sea nada.


La esperanza perdida la encontré sin buscarte.
Cuando ya pensaba quedarme por los tejados, suelo mojado que no conoce a nadie, ni quiere.
Pero te vi en palabras que me hablaban y sabían cómo sin haberlo hecho.
Abriste brecha en la piedra, grieta donde quedaba sólo hielo
desierto invierno eterno que como el Sol fundes y llenas.

Ahora pienso en mudarme dentro de ti para que sea nada, lo que pueda separarnos.




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