Me han arrancado una muela,
y como quien te arranca un trocito de dignidad,
forcejeando.
Tirando de un lado a otro.
Con sus dedos dentro de tu boca
y ese forcex, o como se llame,
metálico, frío, duro,
clavándosete en el labio.
Suena ¡Crack! Grito.
Sigue forcejeando, haciendo fuerza,
intentando sacar lo que queda de mi muela.
Yo sigo tensa,
aprieto los ojos,
me agarro al sillón...
Ucrania, Europa y la seguridad mundial
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Por *Rafael Poch-de-Feliu*
*Fue corresponsal de La Vanguardia en Moscú, Pekín y Berlín. Autor de
varios libros; sobre el fin de la URSS, sobre...
Hace 7 horas

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