Sentirse mejor.



Hay veces que las personas
necesitan descansar
hasta de sí mismas.

Hay veces que necesitamos
sentirnos mejor
para poder dar Amor.



Sé que me queda aún
casi
la vida entera
pero me nubla la niebla
y no consigo ver más allá.






De papel.



Siempre le digo al papel
las palabras
que de mi boca
no alcanzar a salir.

Como un susurro
que grita libre
en la inmensidad
de la selva virgen
que es el Alma.


Lagunas.



Llueve en este invierno mío
del que ya no puedo salir.

La densidad gris de las nubes
se me cuela en los pulmones
y el tic-tac de las gotas
cayendo, como segundos perdidos
atrapados
doloridos entre las vértebras
vacíos.

Vacíos, lagunas de decepción
en la bondad humana.

Me he ido, ya no estoy aquí.
Me he llevado lo que quedaba de mí
conmigo.
Y espero poder encontrarme.


Fénix sin vuelo.



Sé que hay cosas
que ya no lograré.

Huye el tiempo.

Y los sueños que escapan
en cada luna.
Como un fénix
al amanecer, vuelven
y me destapan al día a día.

(Recuerdo lo que dicen los viejos:
"No dejes para mañana lo que puedas hacer hoy")

Y la cuestión es:
Y si no puedo nunca, hacer lo que de verdad quiero.
¿Y si no lo encuentro?

Y si la Luna no está hecha para mis sueños.
Si mi fénix perdió su vuelo
y ya no sabe volver.
O la fuerza
la llama.

El brillo en mis ojos
es el reflejo del Sol, cuando sale
me mira, sincero, a la cara
y me seca
la frustración
anquilosada ya
en los huesos.



Se vende.



Nos venden basura
envuelta en papel de regalo
una vida perfecta de reality show
un entreténte.
Un no pienses.

Nos venden estabilidad
fueron felices y comieron perdices
créditos a medida
y chalets adosados.

Nos venden todo
y cada vez hay menos
menos personas, menos vida.


Ante el paso.


Se tiran los sueños por la ventana
se lanzan, frustrados
a la vida que han de llevar
ante el paso del tiempo
y la presión de los años
que nos esperan al final
consumidos.

Es la vida, lo que mantiene
vivo el sueño.
Y hay vidas, que no son vida.
Hay sueños consumidos
que ya no sueñan
que ya no viven
que yacen
                como la nada.



Noviembre del 16.


El dolor se anuda a mi espalda,
como las horas bajo mis pies.

Como las noches que vuelvo
y no duermo.
Como las mañanas que no vivo.
Como lo que no llego a abarcar.

Y nunca cesa.
Se acuesta, duerme y se levanta
conmigo.

Vuelven a ser las noches madrugadas
pero distintas.

31.10.16


   Los pobres se quieren más, y esque saben lo que importa. Un día por tí y otro por mí. Un plato en la mesa y un sitio donde dormir.Las cosas, cosas son, no personas.
Y el dinero no es el fin, tan sólo el medio.

   Te echo de menos y pienso en cuánto hace que no escribo. Y en cómo la vida nos cambia y nos aleja de quiénes somos... standby, latente.

   No se puede dejar ganar a la rutina y al tedio,  a los tiempos modernos y su estrés post-traumático.

   Lo que uno es, nunca muere.




7.11.16


   Se me acumulan las horas que no me dejan dormir, los sueños que no sueño y las cosas por hacer.
Las palabras, dentro, que no quieren salir. Los días que no ven el sol.

   Me matan las ganas de quererte y querernos, con tiempo.
El que no tenemos, el que trabajamos, el que se va durmiendo.

  Pienso en qué puedo cambiar o en si la que tengo que cambiar soy yo.
Sé que son contradicciones, que me lío yo sola, que me dan las mil de las noches y las tantas de los mediosdías. Pero disfruto del silencio nocturno, del hogar.

   Del sosiego al volver a casa, y de saber que cuando llego estás aquí.




dos de febrero.


Me gana el invierno hoy
la nieve que se deshace y moja.

Las ganas de calor y refugio.
De manta compartida.

Hoy me gana el invierno
y me voy a rendir.



Finales de enero.


Pasa el tiempo
y todo cambia.

La vida
azarosa
que mueve y trunca.

Regurgita recuerdos mi memoria
como dejavús entre el espacio y la niebla.
Entre la nada y el sol.


Nueve de enero.


No se va el frío
de esta mañana de enero.
Lo noto en la piel
como rocío helado sobre la hierba.

Luce el Sol, pero no calienta.
No derrite lo que dejó la noche.

Me sumerjo en la manta
pegada al radiador
y espero
a que mi sangre vuelva a latir.