La situación obliga.
Obliga a alienarse,
a dejar a un lado la dignidad.
A aceptarse a uno mismo
como mano se obra barata.
Obliga, obliga.
Obliga a dejar de soñar
y ver las cosas como son.
Y eso es lo que nos dejan de la vida,
la obligación.
LUGER
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Qué pedazo de película, queridos drugos, y cómo la he disfrutado:
adrenalina pura, ultraviolencia cañí y acción a raudales, sin desperdicio
de principio ...
Hace 8 horas

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