Te vas
y me dejas la miel de tus ojos
en los labios.
Te vas y me dejas tus caricias.
Tus manos.
Tu piel y la mía.
Suaves, lentas...
Te vas
y las horas
que se nos quedan pequeñas.
Te vas
y yo camino vuelta a casa
para no verte marchar.
Aunque sé que te vas
espero que vuelvas.
Ucrania, Europa y la seguridad mundial
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Por *Rafael Poch-de-Feliu*
*Fue corresponsal de La Vanguardia en Moscú, Pekín y Berlín. Autor de
varios libros; sobre el fin de la URSS, sobre...
Hace 2 horas

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