Odio esta soledad, os lo aseguro, la odio.
La odian mis entrañas, con todas sus fuerzas.
La odia mi mirada, cuando se siente inundada.
La odia mi estómago, cada vez que hace un nudo con él.
La odian mis manos, por el temblor que les provoca.
Mi reflejo, cada vez que se ve en el espejo, también la odia.
Te odio Soledad, te lo aseguro, te odio.
Te odio, haces que sólo me sienta a mí misma.
Y es lo mismo que el vacío.
DESDE NIÑO POETA
-
yo empecé a escribir
a mediados de los años 90
porque me sentía desde niño poeta
limpio honesto y solo
entre los novísimos los realistas
y la experiencia
...
Hace 1 día

Que buen final!
ResponderEliminarMe gusta la gente que odia por escrito.
Un saludo