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Quiero vivir, digo.
¿Y qué es vivir?

Pienso un rato en la respuesta
y ya no estoy tan segura de mi afirmación.

Pero tampoco hace falta estar seguro de todo...

Bajo el edredón, mis piernas.

Quiero dormir
porque tú ya duermes
en otra cama
lejos de mí, solo contigo.

Y yo quiero dormir
contigo.

Lejos de mí.
Lejos del inmenso vacío
que reside en la opacidad
de mi mirada.

Noche de un miércoles cualquiera.

Cuando todas las luces
a mi alrededor yacen
apagadas

y la luna son tres farolas.

Cuando mi habitación
ya sólo huele a humo y soledad.
Cierro las contras
miro dentro
y veo el desorden, quejumbroso
que se acumula entre la monotonía
ansiando constancia.

¡¡Erykah Badu!!




"Causa revuelo al desnudarse en el lugar donde murió Kennedy."


Credo in unum hominem. José Luis Zúñiga.

Extraído del blog de Voltios: http://angelrodriguezpoeta.blogspot.com/2011/04/poema-de-jose-luis-zuniga-que-quedara.html. Extraído a su vez del blog de José Luis Zúñiga, http://yozuniga.blogspot.com/


POEMA DE JOSÉ LUIS ZÚÑIGA que quedará sin publicar

Credo in unum hominem


Creo en todo lo incierto que remueve montañas, 
en las incertidumbres de no saber mañanas ni fechas fijas en el calendario,
en lo que va a venir sin esperarlo. Creo

en la fuerza imparable de las palabras dichas sin artificio alguno,
en el empuje de la inmensa masa de gente como yo
sin esperanza, con convencimiento (al decir del poeta).

Creo en la muerte como adiós a la vida sin lápidas ni cruces ni sandeces
dichas solemnemente y a destiempo. Creo

en la soledad del hombre despojado de todos sus andrajos,
renacido en los otros para ser uno y trino.

Creo en todas las cosas que dejamos al borde del camino
por si alguien las recoge con templanza y las guarda en su almario.

Creo en ti,
anónimo enemigo o indescifrable amigo,
en todo lo que puedes hacer para cambiarme,
para secar al sol tanta tristeza que no tiene motivo y sí remedio.

Creo

en que nada en el mundo es inmutable
ni está escrito el momento en que ha de cambiar todo si así nos lo queremos.

Creo en la comunión de todos los que buscan y no encuentran,
en el advenimiento de quienes han de hacernos solidarios
sin mesiánicas dotes de profeta,
en las palabras sin sentido llenas de sentimiento. Creo

en lo que puedo y en lo que no puedo,
en la resurrección de lo imposible,
en las calles abiertas, alamedas
que volverán a abrirse. Creo

en que se puede amar a mucha gente a la vez sin estar loco ni tampoco cuerdo,
en los brazos de todos los abrazos, en la infamia de todas las mentiras,
en el cuento sin cuento. Creo en las lágrimas
que no afloran de golpe y se acomodan en el rincón inhóspito de tantos corazones,
a la espera de salir a la calle y llorar de verdad. Creo

en que no hay nada mío ni vuestro, y mucho menos suyo, que lo nuestro
no debe ser un tropo impronunciable. Creo

en todos los locos. Creo en ti, creo en mí, creo en nosotros. Creo

que ha valido la pena haber vivido aunque haya tantas cosas por hacer todavía,
tanta pena en los cuerpos y en las almas, tantas oscuridades que no acierto a alumbrar.

Creo en el hombre.

Más musiquita de la buena.



Veinticuatro grados.

Camino casi a solas
sólo escucho mis cascos.
Me muevo entre gente desconocida.
24 grados.

La juerga, borracha de calor
corre por las calles.
Yo camino, sin prisa
sin dirección, respiro...

Primavera-verano.
Veo besos en los rincones
ajenos
a todo lo demás.

Ajenos a todo
eso que no importa.
Manos
que se cuelan y buscan la piel.