El viento sopla,
sopla y ruge
y choca contra las paredes
y se enfada.
Crujen los cristales
como si quisiese entrar,
como entra entre los árboles
y los agita.
Aún silbando
el viento, los pájaros
silban también.
Y un trocito de sol del atardecer
se cuela por la ventana.
ENTRE EL ASFALTO, LA GASOLINA Y LA SOLEDAD
-
Reconozco, tengo que admitirlo, mi debilidad por el autor de este libro,
Felipe J. Piñeiro, tanto a nivel humano como literario. Afinidad como
persona,...
Hace 4 horas

