En el tímpano.


Vuelvo a mi árbol hueco
bosque de nadie.

Vuelvo, el verano está ahí fuera.
Se escuchan adolescentes en celo
luz amarilla y pájaros trinar.

Yo sigo siendo invierno
despertares mudos y días sordos.

Graves en el tímpano
para aliviar vacíos
distancias.
Callar las penas
seguir latiendo.

Otro día, otra noche.
Más horas.
¿Qué importa?

Vuelvo, a mi árbol hueco.
Okupo y resisto.



2 comentarios:

  1. ...es verdad que somos nosotros el verano o el invierno...
    ..seguir latiendo!...
    Muy bueno.

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