Odio.

Odio esta soledad, os lo aseguro, la odio.
La odian mis entrañas, con todas sus fuerzas.
La odia mi mirada, cuando se siente inundada.
La odia mi estómago, cada vez que hace un nudo con él.
La odian mis manos, por el temblor que les provoca.
Mi reflejo, cada vez que se ve en el espejo, también la odia.
Te odio Soledad, te lo aseguro, te odio.
Te odio, haces que sólo me sienta a mí misma.
Y es lo mismo que el vacío.

1 comentario:

  1. Que buen final!

    Me gusta la gente que odia por escrito.

    Un saludo

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